Los adolescentes en la ciudad de Potosí mueren por causas violentas ya por traumatismo encéfalo craneano y accidentes, informó ayer el responsable de la Unidad de Salud Mental y del Adolescente del Servicio Departamental de Salud, Manuel Canaviri. El índice de mortalidad en los adolescentes de la ciudad de Potosí es de 4,5 % en 2014.
“En lo que respecta a la mortalidad en la población adolescente, personas de 10 a 19 años de edad, la tasa de mortalidad adolescente es de 4,5 por ciento. La pasada gestión hemos tenido la posibilidad de conocer, además de una investigación que proviene de hospitales, inclusive datos del Cementerio General, certificados de defunción, que se han producido 48 muertes de adolescentes”, dijo.
CAUSAS
Entre las causas más comunes de muerte en los adolescentes están los traumatismos encéfalo craneanos con 21 por ciento; accidentes, con 21 por ciento; shock séptico o infección grave, con 17 por ciento; suicidio, 12 por ciento; muerte súbita, 13 por ciento.
Y con menos del cinco por ciento, traumatismo torácico, asfixia por cuerpo extraño. Afecciones cardiacas, respiratorias, procesos degenerativos y tuberculosis.
Entre estos casos están seis muertes por leucemia y otras por tuberculosis.
Por ello socializan esta información tanto a padres de familia como al personal sanitario para que tomen conciencia de que este grupo es prioritario debido a la cantidad de muertes que podrían evitarse.
“Que los muchachos sepan que el servicio de salud está dispuesto a brindarles una atención con respeto, de calidad y amigable”, complementó.
De este modo los adolescentes pueden tener la atención sanitaria para incidir en la educación en salud de este sector.
Toda esta socialización de información se encuentra dentro e la estrategia “Escuela preventiva saludable y amiga”, que permitirá que la comunidad, maestros alumnos, padres de familia y personal sanitario
“Lo que estamos queriendo es que tempranamente este tipo de problemas sean captados en los servicios y derivados a los niveles que corresponden para que puedan ser atendidos oportunamente", dijo Canaviri.
Recomendó a las familias otorgar más importancia a los adolescentes.
"Lo que pasa es que muchas por la misma idiosincrasia de la población es que no le dan importancia a la salud del adolescente los propios padres de familia y solo se preocupan cuando ya el caso está bastante avanzado y muchas veces no se puede hacer absolutamente nada”, argumentó.
Esta pérdida de un ser querido tiene repercusiones en las familias.
“Es muy doloroso para las familias perder a una persona de 17, 18 o 19 años, estamos hablando de que la pasada gestión se han dado 48 casos, o sea, cada mes se mueren dos adolescentes”, agregó.
