1983
AÑO en el que se aprobó el Estatuto Orgánico de la UATF en actual vigencia. Desde entonces no se adecúa a las normas del CEUB.
La Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) cumplió 123 años ayer y lo hizo con el marco de una revelación: su normativa interna no está reconocida por el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB).
El dato surgió en una audiencia de amparo constitucional que se realizó precisamente ayer en el Tribunal Departamental de Justicia.
El abogado Carlos Araníbar Escarcha, docente titular de la Facultad de Derecho, fue suspendido de sus funciones de enseñanza y se le limitó al trabajo de investigación. Según se dijo en la audiencia, él no sabe por qué lo suspendieron ya que en ninguna instancia se le hizo conocer los cargos en su contra. En su defensa, Araníbar cuestionó la legalidad de las normas con las que fue suspendido: el Estatuto Orgánico y el reglamento de procesos administrativos de la UATF.
Exhibiendo documentación como resoluciones de congresos universitarios y el Estatuto Orgánico del CEUB en actual vigencia, el procesado afirma que fue suspendido con normas que no son válidas. Su prueba principal es un certificado extendido por el secretario ejecutivo nacional del CEUB, Gustavo Rojas Ugarte, que confirma que la universidad Tomás Frías, como otras del sistema, no han adecuado sus estatutos y reglamentos al Estatuto Orgánico del Sistema Universitario Boliviano. "La legalidad del estatuto y el reglamento está cuestionada en el fondo y en la forma porque no ha cumplido la aprobación en el CEUB", dijo Aranibar.
Sin embargo, el presidente del Tribunal de Honor de la UATF, Camilo Vera Moreira, entiende que no existe ninguna ilegalidad porque el actual estatuto no tendría contradicciones con el del CEUB. "El estatuto de la Tomás Frías no está en contra de estos articulados o del cuerpo en sí mismo del estatuto de la universidad boliviana", dijo.
Vera hace notar que el problema de falta de adecuación es común a todas las universidades pero eso no evitó su funcionamiento normal. Por ejemplo, el exrector Abdón Soza Yañez, dijo que, mientras él fue autoridad, "estábamos caminando al lado de los estatutos de la universidad boliviana".
Pero no es de la misma opinión otro exrector, Mario Virreira Iporre, quien incluso llegó al cargo de secretario ejecutivo nacional del CEUB y entendió la gravedad del problema de no haber adecuado los estatutos y reglamentos a la normativa nacional. El estatuto de la UATF data de 1983 y "gran parte de sus disposiciones quedan automáticamente inaplicables porque rige una norma mayor que es el estatuto del Sistema de la Universidad Boliviana". Frente al vacío, las normas nacionales se aplicarían de manera supletoria pero Virreira confesó que, debido a esa falta institucional, él ya no se animó a volver a postularse como rector.
El amparo constitucional que Araníbar presentó contra el Tribunal de Honor de la UATF es historia aparte. La audiencia se suspendió para el lunes ya que no se notificó a dos de los interesados. Los acusadores del abogado son 40 pero no dieron sus domicilios.
