La Villa Imperial de Potosí amaneció este sábado totalmente cubierta de nieve luego de una noche en que las precipitaciones pluviales sorprendieron a sus habitantes que vivían la primera jornada de las entradas folklóricas de Ch’utillos.
En general, el sábado fue de buen clima pero el cielo se nubló a media tarde. Poco después de las 22:00 se desató una copiosa lluvia que logró espantar a muchos de los espectadores que estaban apostados a lo largo del trayecto. Pero aunque la lluvia no duró mucho, el cielo no escampó y permaneció nublado.
Poco después de la medianoche, cuando la última fraternidad, los Tinku Tolkas de Huachacalla, hacía su paso por el palco oficial instalado en avenida Sevilla, unos cuantos copos de nieve comenzaron a caer, primero de manera inadvertida y luego se multiplicaron aunque mantuvieron su lenta velocidad de caída.
Al amanecer, la ciudad estaba totalmente cubierta de blanco, el Cerro Rico no podía verse y una bruma obstaculizaba la visión panorámica. Algodonados copos de nieve seguían cayendo lentamente.
Sobre las 6:00, la temperatura era de tres grados pero, para las 8:00, había subido a cinco. El pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), que no había previsto la nevada, decía que la temperatura mínima fue de -2 y la máxima llegaría a 19 mientras que el cielo estaría cubierto todo el día.
Como la nieve comenzó a caer anoche, muchos de los visitantes que llegaron a Potosí con motivo de las entradas de Ch’utillos decidieron ir hasta la cúspide del Cerro Rico para tomarse fotografías. La operadora de turismo Hidalgo Tours, que es administrada por Juan Gabriel Quesada, proporcionó las fotos que acompañan a esta nota.
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