Con la ventaja de jugar el Mundial 2026 en casa, un sorteo de grupos favorables y una plantilla llena de talento a la que muchos denominan la “generación dorada” de Estados Unidos, el seleccionador Mauricio Pochettino animó a los aficionados a preguntarse: “¿Por qué no nosotros?”
Puede que esta superpotencia mundial haya sido históricamente una selección de fútbol de segunda fila, pero este deporte experimentó un gran auge desde la última vez que Estados Unidos fue sede del Mundial, en 1994.
Jóvenes norteamericanos son piezas importantes de clubes históricos de Europa, desde Christian Pulisic y Weston McKennie en los gigantes de la Serie A, Milán y Juventus, hasta el capitán Tyler Adams en el Bournemouth, que logró una clasificación histórica a la Europa League en la recién finalizada Premier League inglesa.
