Como si fuese pan de cada día, las complicaciones internas en el plantel orureño están a la orden de los hechos, no hay un acuerdo y día que pasa el barco se hunde pues, más allá de las intenciones, las arcas del club San José están con telarañas. Los jugadores decidieron no trabajar exigiendo el pago de sueldos.
Para colmo de males, los socios asumieron determinaciones que aplastan más al plantel pues una vez más se quedaron sin presidente, y no deja de llamar la atención a la dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol, cuyo máximo ejecutivo, César Salinas, en conferencia de prensa, advirtió que el santo debe encontrar una luz en el camino debido a que se viene la inspección para las licencias de clubes y con los conflictos que tiene el santo su situación podría agravarse ante la Conmebol.
