El Camp Nou vivirá hoy su primer día de Quique Setién como entrenador del Barcelona, una nueva etapa después de la destitución de Ernesto Valverde y que tendrá al Granada como invitado.
Setién llega para revolucionar el avispero, para despertar el alma de un equipo que pese a estar arriba en LaLiga y en Europa, parecía vivir aletargado y sin soluciones como se demostró en las dos últimas temporadas, especialmente en la Champions con las dolorosas eliminaciones ante el Roma y el Liverpool.
Llega Setién para recuperar el estilo, para recuperar la presión, para darle más oportunidades a los jóvenes y para que el barcelonismo vuelva a soñar con un entrenador con la etiqueta cruyffista, pese a que Valverde también fuera catalogado como tal en su llegada.
Y ante su estreno, no hay muchas pistas sobre si se vivirá una revolución desde la alineación o si Setién tanteará el terreno para ver la mejor manera de sacar partido de su equipo, aunque con tan solo una semana de trabajo será difícil observar mejoras sustanciales, o tal vez sí.
