El central holandés del Liverpool Virgil van Dijk arrebató al portugués Cristiano Ronaldo y al argentino Leo Messi el trono de mejor jugador de la UEFA en la gala anual de Mónaco, donde el azulgrana se llevó la distinción de mejor delantero y el luso se marchó de vacío.
Sentado junto a ambos en primera fila y después de haber subido a recoger el premio como mejor defensa de la última 'Champions', Van Dijk esperó pacientemente a que su nombre sonara de nuevo para evitar que Cristiano se llevara por cuarta vez el galardón y que el capitán del Barça hiciera triplete.
Elegido jugador de la final en la que el Liverpool recuperó el mando europeo al derrotar al Tottenham en Madrid y con un papel fundamental en la gran temporada de su equipo en la Liga de Campeones -12 partidos, 2 goles y 2 asistencias- y finalista de la Liga de Naciones, Van Dijk relevó al croata Luka Modric en el palmarés y se postuló para repetir en Estambul la victoria que ya saboreó en la Supercopa.
