Un gol de Antoine Griezmann, el segundo en su cuenta particular, en el minuto 80, rescató a Atlético ante Valladolid (2-3), que fue capaz de igualar un 0-2 adverso cuando todo parecía sentenciado, y que tuvo a los rojiblancos contra las cuerdas durante muchos momentos del duelo.
Atlético de Madrid, que no ganaba a domicilio desde el 22 de septiembre, doblegó de esta forma a Valladolid en un partido de poder a poder que por momentos no permitía ni un pestañeo, ya que las alternativas hicieron que los acontecimientos se acumularan, pero la mayor pegada de los madrileños les dio el triunfo.
Eran dos cuñas de la misma madera, ambos equipos tienen argumentos futbolísticos similares, aunque paradójicamente los vallisoletanos rinden mejor fuera de casa y los madrileños cuando juegan de local en el "Wanda Metropolitano".
