Bayern Múnich derrotó ayer a domicilio (0-4) a Hannover 96 con lo que pudo dar caza al segundo clasificado, el Borussia Mönchengladbach, que empató sin goles ante Hoffenheim.
La goleada de Bayern fue inapelable e incluso hubiera podido marcar más goles en un partido que controló desde el pitido inicial y en el mantuvo una intensidad alta hasta los 70 minutos, cuando bajó un poco el ritmo con el partido ya sentenciado.
Joshua Kimmich abrió la cuenta en el minuto dos con un remate de volea desde fuera del área, aprovechando un rebote tras un centro de Thomas Müller. El cuarto gol lo marcó de cabeza Robert Lewandowski en el 62 y antes habían marcado David Alaba, en el 29, y Serge Gnabry, en el 53.
Tras la crisis por la que atravesó el Bayern parece haber reencontrado el camino en las últimas jornadas. Los bávaros han ganado seguridad y habrá que esperar si la segunda ronda no se convierte en un duelo a distancia entre los dos grandes.
