EFE• Buenos Aires.- Un penal en el último suspiro le sirvió a Independiente del Valle ecuatoriano para conseguir un valioso empate a domicilio ayer martes contra Banfield, de Argentina, que fue superior en el partido de ida de fase 2 de la Copa Libertadores, pero se quedó con la miel en los labios.
Banfield se había adelantado con una primera pena máxima convertida por Cvitanich a falta de 20 minutos para el final, aunque perdonó en exceso a su rival, el subcampeón del torneo en 2016, que acudirá al encuentro de vuelta con la moral alta después de dar la sorpresa en Argentina.
El “Taladro” hizo honor a su sobrenombre en el arranque del encuentro, con un acoso al rival que se tradujo en dos balones a los palos en el primer minuto y medio de juego. Dátolo aprovechó primero un mal despeje del portero y, acto seguido, Remedi la mandó al travesaño con un bello disparo cruzado desde 25 metros.
