Atlético de Madrid no supo o no pudo desmontar el acertado planteamiento de un rocoso Leganés y, como sucedió la temporada anterior, se marchó de Butarque anulado en sus pretensiones, sin marcar y con tan solo un punto (0-0).
Tenía problemas Simeone en el lateral izquierdo ante las ausencias de Filipe Luis y Lucas, motivo por el que decidió colocar allí a Saúl para las situaciones defensivas. En el Leganés, Garitano puso en escena un dibujo con cuatro zagueros en el que no estaban los argentinos Martín Mantovani y Ezequiel Muñoz debido a sus problemas físicos.
Por el estilo de ambos conjuntos se esperaba un choque intenso, con mucho juego directo y de cabeza. En lo figurado, por la importancia de la concentración para no cometer errores, y en lo literal debido la profusión de balones aéreos.
Pisó ese escenario con más firmeza el Atlético, que solo necesitó diecisiete segundos para forzar un córner y pocos más para hacer de él la primera ocasión clara del choque, pero al final el resultado quedó en cero.
