La intensa lluvia que cayó en la víspera en la ciudad de Oruro hizo algunos desmanes que no solo provocaron la suspensión de la sexta etapa del rali Dakar 2017, sino casi inunda el campamento que se instaló en el sector de Puente Seco a las afueras de la ciudad del Pagador.
No hubo algo más irónico que el nombre del lugar donde se destinó el descanso de los corredores que el viernes 6 finalizaron la quinta etapa que también quedó afectada, pues tuvo que ser acortada debido al mal clima.
Las imágenes que circularon a través de las redes sociales mostraron cómo quedaron afectados los predios del vivac. Un impresionante lodazal cubrió toda el área y las personas tuvieron que movilizarse con botas para no quedar varados.
Además, medios informaron que algunos corredores decidieron pernoctar fuera del campamento ante la posibilidad de quedar anegados con el agua y el barro.
