Otro testarazo de Sergio Ramos cuando el Real Madrid estaba a punto de pagar caro un exceso de confianza innecesario, en la lona por un doblete de Joselu que resucitaba LaLiga Santander, salvó el récord de Zinedine Zidane (3-2) y mantiene la ventaja de puntos antes de encarar el Mundial de Clubes.
El don de Ramos no es fruto de la casualidad. De nuevo se puso el disfraz de salvador en los últimos segundos de un partido que enloqueció cuando el Real Madrid le puso la intensidad necesaria. Tras volver a aparecer en el Clásico con un gol salvador, repitió una jornada después para poner parches a un duelo repleto de errores madridistas.
Real Madrid se desmoronó físicamente ante Borussia Dortmund. Venía de grandes esfuerzos en partidos que consideró decisivos, como el duelo del Camp Nou. Unido a la cercanía del Mundial de Clubes invitó a Zidane a realizar rotaciones. Se le fue la mano. Hasta siete de los 11 titulares eran caras nuevas.
