Barcelona y Real Madrid intercambian los papeles de hace un año en el primer Clásico del curso, el que acoge el “Camp Nou” con las primeras urgencias azulgranas de la temporada, a seis puntos de distancia, conscientes de que un triunfo madridista asestaría un golpe a La Liga Santander cuando todavía no se ha llegado a mitad de campeonato.
Los seis puntos de ventaja con los que hace un año llegaba al Barcelona al Santiago Bernabéu, han cambiado a favor de un Real Madrid que visita al Camp Nou lanzado en su moral, con el deseo de aprovechar la ocasión de alejar a su gran rival y ampliar la racha sin perder con Zinedine Zidane al mando, 32 partidos invicto.
Estados de animo diferentes tras los dos últimos empates del Barcelona ante el Málaga en el Camp Nou (0-0) y la Real Sociedad en Anoeta (1-1), que le han descolgado de su eterno rival y le obliga ganar el Clásico si desea recuperar parte del terreno perdido.
