Los futbolistas del pequeño club brasileño Chapecoense se preparaban para jugar los partidos más importantes de sus carreras.
El equipo de Chapecó, una ciudad industrial cerca de las fronteras con Argentina y Paraguay, avanzó a la final de la Copa Sudamericana, el segundo torneo más importante del continente. Se trataba del máximo logro para un club que hace apenas siete años jugaba en la cuarta división brasileña.
Ese sueño tuvo un final trágico cuando el vuelo chárter se estrelló.
