Con un “gol de vestuario” y un hombre menos desde el minuto 13, Universitario empató ayer 1-1 con Wilstermann y se despidió de la Copa Cine Center. El equipo estudiantil jugó con más garra que buen fútbol, pero no le alcanzó para ganar, un resultado que habría obligado a definir la llave desde la tanda de penales.
La U, que estaba obligada a ganar para aspirar a lograr la clasificación desde los 12 pasos, tuvo que batallar contra la corriente desde el arranque del partido, debido a un polémico arbitraje del paceño Luis Irusta y su asistente Daniel Lara.
Cuando apenas comenzaban a ubicarse los equipos en el campo de juego, el atacante aviador Gilbert Álvarez se encontró con un balón frente al portero estudiantil Marcelo Robledo, lo fusiló para anotar el 0-1 a los cuatro minutos.
