Propulsada por un doblete de Antoine Griezmann, la selección francesa logró acceder a los cuartos de final de la Eurocopa tras doblegar por 2-1 a una correosa Irlanda, que se adelantó a los dos minutos de partido gracias a un penal que transformó Robbie Brady.
El jugador del Atlético de Madrid firmó una actuación colosal en la segunda mitad al rubricar en tres minutos dos goles que firmaban la remontada y con ella la primera victoria francesa en un partido a eliminación directa en el torneo continental desde hace 16 años.
El combinado de Didier Deschamps pierde, eso sí, por acumulación de tarjetas a Kanté y Rami para el partido de cuartos, que saldrá del choque entre ingleses e islandeses. Además, Coman, que entró en la segunda mitad, se retiró lesionado.
Era un día perfecto para un partido de fútbol. Una jornada soleada, ligeramente nubosa y con una temperatura ideal, ni frío ni calor.
