Irlanda y Suecia jugaron en el Estadio de Francia un partido tremendamente entretenido, con un derroche generoso en busca de la portería rival y un empate que no le sirve demasiado a ninguna, pero que responde a lo visto en el campo.
Ambos equipos encontrarán algunos motivos para sentirse satisfechos de su partido, aunque el hecho de compartir el "grupo de la muerte" junto a Italia y Bégica les hará depender de los resultados que puedan cosechar.
Aunque Suecia comenzó llevando la iniciativa, pronto descubrió que iba a ser una tarde para sudar, apretar los dientes y encomendarse a la buena fortuna en numerosas ocasiones.
En la primera parte, Irlanda pasó por encima de Suecia, y es posible que todavía se esté preguntando cómo no fue gol alguna de las tres o cuatro oportunidades que tuvo.
Aunque sin elaborar demasiado su fútbol, Irlanda fue mucho más incisiva, le puso el alma que le faltó a Suecia.
