La FIFA redujo cuatro años de la suspensión del expresidente de la federación chilena de fútbol, Harold Mayne-Nicholls, sancionado el año pasado por solicitar favores como parte de sus funciones como inspector de las candidaturas para los mundiales de 2018 y 2022.
El comité de apelaciones catalogó ayer como "desproporcional" la inhabilitación original de siete años que impuso el comité de ética a Mayne-Nicholls.
El exdirigente podrá volver a participar del fútbol en 2018.
