El universo de Spider-Man se tiñe de sombras, humo de cigarrillo y cinismo con el estreno de la serie ‘Spider-Noir’, una propuesta que rompe con el molde tradicional del cine de superhéroes jóvenes que saltan rascacielos por diversión para presentar a un protagonista listo para jubilarse y cansado de las aventuras que protagoniza Nicolas Cage.
La serie sitúa la acción en la Nueva York de la Gran Depresión y sigue al detective privado Ben Reilly, interpretado por Cage, de 62 años, quien, lejos de buscar salvar la Gran Manzana de maleantes y mafiosos, quiere enterrar su pasado como The Spider (La araña) tras una tragedia personal. «Es una perspectiva interesante del superhéroe», explica a EFE el actor Lamorne Morris (quien da vida al periodista Robbie Robertson) durante la presentación de la serie en Nueva York.
«Siempre vemos a Peter Parker como un chico joven descubriendo sus poderes. Pero la pregunta es: ¿cómo será cuando sea mayor? ¿Ese estrés le pasará factura? En esta serie vemos que no es un comienzo feliz. Está pasando por algo muy oscuro», detalla el actor conocido por sus actuaciones en las series ‘New Girl’ y ‘Fargo’.
