Un grupo de científicos compuesto por arqueólogos, geólogos y geofísicos ha radiografiado la céntrica Grand Place de la capital belga para trazar su "mapa subterráneo", un proyecto con el que esperan dibujar su historia anterior a 1695, cuando las tropas francesas de Luis XIV la asolaron por completo.
El proyecto, financiado por la Fundación Rey Balduino con un modesto presupuesto de 30.000 euros, es un estudio arqueológico sin excavación, gracias a la tecnología de radares y prospección electroestática, técnicas "no invasivas", según los propios científicos, que ofrecen sin embargo imágenes de gran nitidez.
Con ellas, los científicos -procedentes de Francia, Italia y Bélgica y liderados por el arqueólogo francés François Blary, profesor de la Universidad Libre de Bruselas- esperan descubrir lo que esconden la estructura del Grand Place y sus alrededores, y "comprender mejor la evolución urbanística del corazón de la capital belga".
