Los últimos jefes realistas que conoció Potosí dejaron de ser solo nombres y ahora adquieren rostros, ya que un investigador potosino encontró sus retratos en museos de Argentina y España.
Ernesto Daza Rivero es tataranieto de Melchor Daza, el héroe potosino que, luego de protagonizar el alzamiento del 10 de Noviembre de 1810, se enlistó en las fuerzas de Castelli y participó en varias batallas de la Guerra de la Independencia. Tras firmar el Acta de Independencia de Bolivia, siguió combatiendo en campañas como las de la Confederación Perú-boliviana y la Batalla de Ingavi.
En su búsqueda de documentos sobre su ilustre antepasado, Daza encontró los retratos de Francisco de Paula Sanz y Pedro Antonio de Olañeta. El primero era gobernador intendente de Potosí al producirse el alzamiento del 10 de Noviembre y el segundo fue el último de los realistas activos en Charcas, al punto de haberse autoproclamado virrey del Perú. Fue derrotado en la Batalla de Tumusla, donde participó Melchor Daza.
