El británico Gary Oldman, uno de los actores más versátiles y camaleónicos de su generación, parte como principal favorito al Óscar de mejor actor, una categoría en la que tiene como contrincantes a Timothée Chalamet, Daniel Day-Lewis, Daniel Kaluuya y Denzel Washington.
Oldman no ha dejado títere con cabeza durante la temporada de premios y se ha alzado con el Globo de Oro y el galardón del Sindicato de Actores de EE.UU., entre otros. La estatuilla sería justo reconocimiento a un intérprete que ha dado un sinfín de actuaciones memorables durante las últimas tres décadas.
No obstante, la memorable interpretación del joven Chalamet y la despedida de Day-Lewis como actor podrían atragantar la velada para el londinense si es que los académicos deciden arriesgar en vez de decantarse por el gran favorito en todas las apuestas.
Actores como Albert Finney, Brendan Gleeson, Richard Burton, Timothy Spall, Bob Hoskins e incluso Christian Slater se han puesto en la piel del ex primer ministro británico Winston Churchill, pero Gary Oldman ofrece en "Darkest Hour" el retrato definitivo del icónico político a pesar de las capas de maquillaje y mostrando todo su talento sin caer en la mera imitación.
