Hoy 12 de agosto, celébrase el CXX aniversario de fundación de una de las entidades sociales más prestigiosas de Potosí y Bolivia, como es el Club Internacional, entidad reconocida como la pionera de la vida social, cultural y artística de esta ciudad, así como el constituirse en máxima representación de la selecta sociedad potosina desde el año mismo de su creación 1897.
Fueron caballeros de fines del siglo XIX y comienzos del XX los que edificaron la cimiente de esta institución para honra de la Villa Imperial , distinguidas personalidades que supieron cristalizar sus ideas en hechos del todo loables y benéficos que son reconocidos por la ciudadanía en general.
Fueron empresarios de comercio en importación de mercaderías, banqueros, industriales mineros y ricos hacendados potosinos y extranjeros, los que tuvieron la iniciativa de fundar este Club; habiendo sido sus fundadores, hombres de distintas nacionalidades, relacionados estrechamente con personalidades potosinas que motivaron para que este centro social y cultural se denominara “Internacional” a sugerencia del distinguido caballero Adolfo Bonifaz, aún de haber existido otra moción del Sr. Felipe Bauer porque se llamase “Cosmopolita”. Ambas denominaciones fueron puestas a consideración de los asistentes hasta que la mayoría de ellos, optaron por la sugerencia del Sr. Bonifaz, hecho ocurrido en la reunión del 20 de agosto de 1897.
Esos magníficos creadores de esta entidad, fueron señores de reconocida cultura y respeto mutuo, del saludo siempre cortés, del caminar con el bastón, la toga y el gesto. Cuantos de ellos ocuparon cargos públicos de importancia dentro y fuera de Potosí; uno de ellos alcanzó la primera magistratura del país, este fue el abogado e industrial minero, gerente de la Compañía Inglesa Miners Export y Cia. Dr. Eliodoro Villazón Montaño, más otras connotadas personalidades que tienen registrados sus nombres en el libro de oro que guarda el Club Internacional.
Esta institución no solo tuvo la finalidad de fundarse como un club social, sino como un organismo cívico por defender los intereses de esta tierra de argento y el patrimonio de sus mayores. Entidad que apoyó al ornato de la ciudad, particularmente del casco histórico con la construcción de su edificio ubicado en el sector este de la plaza mayor, dando paso a que su hermoso salón de honor, sirviese para que en él se efectuaran actos culturales de ponderación y otros de carácter social como los bailes de gala en homenaje a la Patria y a la efeméride departamental con asistencia de uno y otro mandatario del país.
Este Club cuenta con un hermoso edificio que reúne todas las comodidades, encontrándose en la plaza de armas 10 de Noviembre, sector oeste, lugar que en el periodo de la colonia funcionaba el primer casino español y, ya en el periodo republicano ser dividido en tres partes, siendo propiedad -cada una de ellas- de los señores Irahola, Teodoro Córdova y la señora Emelda Carmona de Federich. La compra de aquellas tres casas, la demolición de ellas y la consiguiente construcción de un solo edificio, como lo vemos ahora, en base a los planos presentados por el socio ingeniero Luis Soux Rive, fue con aportes económicos de todos los socios y en gran medida del distinguido hombre filántropo don Matías de Mendieta. Habiendo sido terminada la obra en su conjunto el mes de julio del año 1916.
Aquí vale recordar los nombres de quienes echaron las cimientes de este Club, los señores: Eliodoro Villazón Montaño, Alfredo Metting, Adolfo Bonifaz, Antes M. Simons, Donato M. Dalence, Samuel Robson, Tomás de la Peña, Manuel Revilla, Roberto G. Scott, José Custodis, Gervacio de Alvisuri, Juan Rubart, Otto Penke, Julio Guth, Felipe Bauer, Carlos Valdez, Oscar Ducckes, Salvador Palmero, Pedro Michel, Matías de Mendieta y Vicente Zavala.
