En el primer tercio del siglo XVIII, transcurrido más de un siglo, desde 1574, del inicio de acuñación de monedas en Potosí, se tenían muchos problemas por la forma de acuñación a golpe de martillo, por lo que el motivo de ampliar la antigua construcción o realizar una nueva construcción para la acuñación de monedas era dejar atrás las deformes "macuquinas" -que por tan largo tiempo circularon- y lanzar al mundo reales columnarios o de busto, innovando la acuñación con volantes o prensas (mecánicamente).
De acuerdo con Pedro Vicente Cañete la actual (segunda) Casa de Moneda fue inaugurada el 31 de julio de 1773 con un costo de 1.142.452 pesos y 6 reales, en el lugar que antes estuvo ocupada por la Plaza del Gato, de tal manera, que este año se cumplen 244 años de su apertura.
Por ello, es oportuno analizar algunos aspectos importantes acerca de la finalización de su construcción y de las monedas acuñadas en esta importante ceca.
En ese sentido, como la construcción se inició en 1759 y concluyó en 1773, uno pensaría en la actualidad o cómo se hace ahora, que a partir del momento de su inauguración comenzaría la acuñación de monedas.
Pues no fue así, como la construcción de la nueva Casa de Moneda ya estaba muy avanzada en la Plaza del Gato, el 15 de mayo de 1767, fueron acuñadas las primeras monedas de plata a volante, y se enviaron unas muestras de manera inmediata a España. En noviembre de 1768 se informó que la producción marchaba bien, y a la carta enviada al rey se adjuntaron 24 muestras.
Las monedas de plata acuñadas en ese periodo con pequeñas variaciones tenían las siguientes características: en el anverso, el escudo de armas de España coronado, al lado derecho, R (real), al lado izquierdo, el valor y la leyenda “Carolus III.Dei Gratia. Hispan et ind rex”.
En el reverso, en medio de dos columnas coronadas que ostentan la leyenda “Plus” y “Ultra” dos mundos con corona sobre ondas de mar, al borde la leyenda “Vra Qve Unum”, monograma de Potosí (PTS), año e iniciales de los ensayadores JR. Los valores acuñados fueron de 8, 4, 2, 1 y 1/2 real.
La leyenda escrita en latín, en español significa: “Carlos III por la Gracia de Dios Rey de España y de las Indias” y “La Unión del Antiguo y del Nuevo Mundo en una Unidad”.
Poco después, de acuerdo con Glenn Stephen Murray, con motivo de otro problema Sanjust fue reemplazado por Santiago Arce como superintendente de la Ceca potosina.
El 17 de mayo de 1770, tres años después del inicio de las acuñaciones mecánicas a volante en la nueva ceca, Arze mandó poner fin a la acuñación de martillo en la ceca antigua.
Todo marchaba bien hasta que el 15 de septiembre, el virrey Amat mandó a Pedro Tagle, oidor de Charcas, a realizar una inspección de la nueva ceca. Tagle, actuando por su propia cuenta, mandó paralizar la acuñación mecánica en la nueva fábrica el 21 de noviembre de 1770 y retomar las labores a martillo en la vieja ceca, argumentando que todavía no estaba concluido el nuevo edificio.
“Actuando como superintendente interino, Tagle prosiguió la realización de obras menores y superficiales además de otras de cierta importancia, como la construcción de dos nuevas prensas de volante en julio de 1771. Pero aún con las nuevas prensas añadidas a las anteriores, que ya habían servido para acuñar durante tres años en la nueva ceca, Tagle procuró acuñar sólo a martillo en la ceca vieja durante 1771 a 1772, siempre con el pretexto de que el nuevo edificio aún no estaba del modo terminado, y así procuró documentar hasta los últimos detalles las mejoras que iba haciendo para justificar la demora”.
