Con "un nudo en la garganta", pero seguro de que podía conquistar a su "gente", la de Madrid, Joaquín Sabina ha abordado -y bordado- el primero de sus dos conciertos de esta semana en la capital dentro de la gira "Lo niego todo", ante un público que ayer ha visto disfrutar sobremanera al ubetense.
Y es que Madrid ya echaba de menos a Sabina; se supo desde que se agotaron -en un par de horas- las entradas para este primer encuentro en el WiZink Center, que se replicará con el concierto de hoy y se consolidará con otro doblete el 18 y 19 de julio en el mismo escenario.
La hipótesis, además, se ha confirmado y ratificado con una multitud de sabineros que se ha quitado el sombrero ante su ídolo, que sí ha irrumpido en el escenario con su mítico bombín, evidenciando que sigue siendo el "canalla".
