El británico Roger Moore, el actor que más interpretó al agente secreto James Bond, al que aportó sofisticación y un ingenioso sentido del humor, falleció ayer en Suiza a los 89 años tras una corta lucha contra el cáncer.
Querido dentro y fuera del mundo del espectáculo, Moore recibirá un funeral privado en Mónaco, otra de sus antiguas residencias, según informaron sus tres hijos - Deborah, Geoffrey y Christian-, en un comunicado publicado en la cuenta Twitter del actor.
"Con muchísimo pesar, debemos compartir la terrible noticia de que nuestro padre, sir Roger Moore, falleció hoy. Estamos devastados", señaló un mensaje de los hijos.
"El amor del que estuvo rodeado en sus últimos días fue tan grande que no puede ser cuantificado solo en palabras", subrayó la familia en la nota, y agregó que mucha gente en todo el mundo siente admiración por Moore, tanto por los que le conocían como por su trabajo en Unicef, que le valió el título de "caballero" (Sir). "Muchas gracias papá por ser tú, y por ser tan especial para tanta gente", añadió el comunicado.
