Lisboa abrió ayer oficialmente su año como Capital Iberoamericana de la Cultura 2017, con un programa bajo el lema "Pasado y presente" que desarrollará hasta diciembre, con más de 150 actividades con centenares de artistas iberoamericanos.
La ciudad lusa toma el relevo de Andorra y defiende por segunda vez el título otorgado por la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas, que ya había ostentado en 1994, año en el que fue simultáneamente Capital Europea de la Cultura.
Con 12 meses de actividades por delante, Lisboa quiere ir más allá de las fronteras del territorio iberoamericano y mostrar cómo se relacionan estos países con el resto del mundo.
"Querría que no quedase cerrado como una fiesta iberoamericana, sino que se relacionase con el mundo de hoy (...) No nos cerramos a ser sólo una fiesta autocelebratoria", declaró ayer a EFE el coordinador general de la programación, Antonio Pinto Ribeiro.
