La fiesta estará otra vez en lo más alto. Allá arriba, en el cielo, el espectáculo será gratuito, alcanzará con levantar la mirada y observar. La noche del domingo 27 de septiembre será distinta porque se darán dos de los espectáculos más llamativos que puede ofrecer la Luna: un eclipse total que teñirá al satélite de la Tierra de rojo y al que se sumará el efecto Superluna, porque se la verá más grande y brillante de lo habitual.
El efecto de la superluna ocurre cuando el satélite de la tierra estará en su perigeo, el punto de su órbita más cercano a la Tierra, a “solo” 357 mil kilómetros de distancia. Por eso, se la verá un poco más grande (un 13-14 %) y brillante que lo habitual. Será un condimento muy especial para lo más importante, que ocurrirá poco antes de la medianoche.
El espectáculo inicia pasadas las 22:00, cuando la sombra de la Tierra empiece a cubrir el disco lunar y le trazará un "mordizco" oscuro cada vez más grande. Luego quedará completamente sumergida en la umbra terrestre: será el inicio de la Totalidad del eclipse, su fase central y más espectacular. Entonces el satélite natural terrestre tomará un color rojizo.
